Sublimación en taza: imprimir una foto o un degradado en una taza
Una foto de equipo, un logo con degradado, una ilustración con matices sutiles: en cuanto su diseño deja atrás los colores planos, la mayoría de las técnicas de marcaje lo simplifican. Sin embargo, en una taza existe una técnica que lo reproduce tal cual: la sublimación. Esta guía técnica explica por qué es la única capaz de reproducir una transición continua de colores, cómo preparar su imagen para que se vea nítida en la taza, qué hay que comprobar antes de la producción y en qué casos otra técnica sigue siendo más acertada. Las cuestiones de presupuesto se tratan en una guía aparte.
Por qué la sublimación es la única que reproduce un degradado
Todo depende de cómo llega el color al artículo. Las técnicas clásicas depositan tinta en la superficie. La serigrafía y la tampografía imprimen los colores uno tras otro, con una pasada para cada uno: un degradado, que contiene una infinidad de matices, no puede por tanto reproducirse. En impresión digital, el número de colores es ilimitado, pero se aplican en tintas planas: la transición se convierte en bandas visibles. En el grabado láser no se aplica ningún color; es el propio material el que se marca.
La sublimación funciona de otra manera: la tinta penetra en el material y lo tiñe en profundidad. Los colores ya no se yuxtaponen en zonas separadas, sino que se funden unos con otros. Eso es lo que permite una transición continua, y por eso la sublimación es la única técnica de nuestro catálogo capaz de reproducir un verdadero degradado o una fotografía.
Consecuencia práctica: si su diseño está construido con colores planos, la sublimación no aporta una ventaja decisiva. Se vuelve imprescindible en cuanto los matices continuos forman parte del mensaje.
Lo que la sublimación permite en una taza
En una taza, esta capacidad abre usos que las demás técnicas no permiten:
- la foto de un equipo, de unas instalaciones, de un producto o de un paisaje asociado a su marca;
- el logo con degradado, conservado tal como lo diseñó su agencia, sin versión simplificada;
- la ilustración rica en matices, para un aniversario de empresa, una campaña o una colección interna;
- el diseño mixto, en el que un fondo con degradado acoge un texto y un logo.
El marcaje se limita a la zona prevista para el producto, definida con sus medidas exactas en milímetros. En la ficha de producto verá su plantilla real, con las técnicas disponibles. No todas las tazas admiten la sublimación: consulte nuestras tazas personalizadas y quédese con aquellas cuya ficha la mencione en la zona que le interesa. El configurador nunca le propondrá una técnica que el artículo no permita.
Un consejo de composición: una foto se lee mejor cuando ocupa claramente la zona, sin multiplicar los elementos a su alrededor. Una taza se mira de cerca, pero rara vez desde todos los ángulos a la vez.
Preparar una imagen nítida: la regla de los 300 dpi
Buena noticia: la sublimación no exige un archivo vectorial. Una imagen, JPG o PNG, puede bastar, siempre que alcance 300 dpi al tamaño real de impresión. Esta cifra no se lee en las propiedades del archivo: depende del ancho de la zona de marcaje de la taza que haya elegido. Una misma foto puede verse perfectamente nítida en una zona pequeña y visiblemente pixelada en una zona que rodea toda la taza.
El cálculo relaciona los píxeles de su imagen con los milímetros de la zona: los dpi equivalen al ancho en píxeles dividido entre el cociente del ancho impreso en milímetros entre 25,4. El configurador lo hace por usted, ya que conoce las medidas exactas de cada zona, y le avisa si la resolución es demasiado baja. Ignora el valor indicado en el archivo, que a menudo es erróneo.
- Pida la foto original a su autor en lugar de una versión comprimida enviada por mensajería.
- Evite ampliar una imagen pequeña: la ampliación no crea ningún detalle, solo estira los píxeles existentes.
- Si su logo es vectorial, consérvelo tal cual en la composición: se mantiene nítido a cualquier tamaño.
Colores, legibilidad y prueba de impresión
Una foto o un degradado contiene matices que el ojo compara sin darse cuenta. Recuerde que una pantalla emite luz, mientras que una tinta la refleja: el resultado sobre la cerámica o sobre el material de la taza nunca será una copia exacta de su pantalla. Los tonos muy oscuros y los matices muy próximos merecen una atención especial, porque son los que más se alejan de lo que se ve en pantalla.
La prueba de impresión, generada en el configurador a la escala real de la plantilla, es el momento de comprobarlo todo:
- la legibilidad de los textos situados sobre la foto o sobre el fondo con degradado;
- el centrado y la escala del diseño en la zona;
- los detalles demasiado finos, que pueden perderse al tamaño de la taza;
- el contraste entre el texto y la imagen que cubre.
A continuación, nuestro equipo verifica cada impresión antes de la fabricación, en todos los pedidos y sin coste adicional: su maqueta y su diseño se revisan antes de que comience la producción. El control automático mide; la verificación humana juzga lo que una medición no ve.
Sublimación u otra técnica: cuándo cambiar de rumbo
La sublimación no siempre es la mejor opción para una taza. Todo depende del diseño y de la taza:
- logo de uno o dos colores planos: una tinta aplicada color por color, en serigrafía o en tampografía, da un resultado nítido, y basta con una versión sencilla;
- taza de metal: el grabado láser marca el propio material, con un resultado sobrio e inalterable, sin ningún color;
- diseño muy detallado pero sin degradado: la impresión digital, con sus colores ilimitados en tintas planas, puede ser adecuada;
- foto, degradado, matices continuos: la sublimación, sin alternativa.
Lo más fiable sigue siendo partir de su diseño: identifique si contiene transiciones continuas y compruebe después, en la ficha de la taza, las técnicas disponibles para la zona elegida. Para el aspecto presupuestario, es decir, cómo el modelo, la cantidad y el número de caras hacen variar la tarifa, consulte nuestra guía sobre el precio de una taza personalizada según la cantidad.
Questions fréquentes
¿Se puede imprimir una foto en una taza?expand_more
Sí, en sublimación: es la única técnica del catálogo que reproduce una transición continua de colores, es decir, las fotos y los degradados.
¿Hace falta un archivo vectorial para la sublimación?expand_more
No. Una imagen puede bastar si alcanza 300 dpi al tamaño real de la zona. El configurador calcula esta resolución y le avisa si es demasiado baja.
¿Todas las tazas admiten la sublimación?expand_more
No. Cada ficha de producto indica las técnicas posibles zona por zona, y el configurador solo propone las que el artículo permite.
Mi logo tiene un solo color: ¿es útil la sublimación?expand_more
Rara vez. Un logo en colores planos se reproduce muy bien con una tinta aplicada color por color, en serigrafía o en tampografía.
¿Se puede hacer revisar el diseño antes de la producción?expand_more
Sí, y de forma sistemática: nuestro equipo verifica cada impresión, su diseño y su prueba de impresión, antes de que se lance la producción. Está incluido en todos los pedidos.